Bienvenidos al Tren

    

Un mundo imaginario lleno de ilusiones coloridas



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Que la música te llenó,
De sensaciones, lugares, visiones, expresiones
(que llorar trae tanto frío)
Que la música  llegó
A cada rincón
Iluminó ( dale luz al instante)
Y se quedó
(no te alejes tanto de mí)
Para siempre
En cada uno de esos rincones, con toda la inmensidad de la música en tus manos
( Y si tus manos con las plantas, dejalas crecer)
En nosotros, en todos. Sin precio, sin pasaje. Para siempre, con vos
En mí, en todos.
(Todo camino puede andar, todo puede andar)
Fuiste
Luz
Alumbrando
Cualquier
Ocasión
Sos.
no extrañes al extraño
te indica desde ahí arriba
la maquinita 
que te frena,
te arranca
te apaga 
y te enciende
sincesar.

que sé yo- el miedito de mentir(te)

hasta dónde se puede controlar todo eso que se siente
?
quizás estás creyendo que podés, que pudiste
y deprontoflash
en verdad no.
es controlable
?
es necesario
?
cuántas veces tendré que morir para ser siempre yo
( )
yo ya ni sé
pero parece que va bien
no me asustes
eh
!
avisá
pero no pierdas la gracia.
gracias.

(Inquietudes de una mañana gris, gris y fría) Pintás porque sacás un mundo afuera, tu mundo, y en este caso tu munditán. Pintando dejás esa marca, que es tan tuya como tus palabras, tan tuya como todo eso que sale de lo más profundo de vos. Y  por ahí no tenés tan claro por qué lo hacés, pero sí sabés perfectamente lo que podés sentir, y sabés como la sumatoria y mezcla de colores, va creando para vos, esas imágenes que no están en ninguna otra parte, cada una de ellas  única e irrepetible. Única e irrepetible como pocas cosas quedan en este mundo. Acá donde todo se produce en cantidades, para que todos tengamos lo mismo, desde una punta del planeta, cruzando océanos, hasta la otra punta. En este mundo donde la diferencia depende de cada uno de nosotros, y donde lo único, pasamos a ser nosotros, cada uno de nosotros, diferentes a todos. Y en las manos y en  las mentes de cada hombre y cada mujer, está la posibilidad de volver a crear y valorizar lo único e irrepetible.

Nunca había tenido una sensación tan punzante, estrujante.
Un nudo bien apretado, la garganta contraída, la respiración interrumpida.
Las imágenes que iban y venían; todo tipo de imágenes. Los mejores momentos, las rutinas, las palabras y promesas compartidas, los cuerpos, y la imagen de una mirada ahora lejana. Imágenes que no encajaban, que no pertenecían a esa realidad, a esta realidad, o vaya uno a saber a qué realidad, y si tenían que encajar o no.
Bronca, perturbación, tristeza, impotencia… ¿qué había que sentir? ¿Qué quedaba de las imágenes? Y la conciencia intentando ordenar después de la brutal inundación. El caos después de los razonamientos, y los razonamientos después del caos. Y siempre intentado clasificarlo todo, y diciéndole a esas sensaciones que todo va a estar bien.
Pero bastó con llegar a la montaña, alcanzó con mirar esa inmensidad y comprender cuánto hay alrededor. Alcanzó con respirar profundo para limpiar esa maquinita organizadora.   Creía que la mente iba a tener que solucionarlo, porque el corazón ya no podía. Pero encontró en el aire y en el paisaje que la envolvía, toda la calma y claridad que necesitaba. Encontró en ese rincón del mundo un motivo más por el cual desanudar, desestrujar, y volver a respirar con normalidad. Encontró por fin ahí. Algo encontró, algo dejó, y  algo cambió. Ella cambió. Cambió para no ser nunca más antes, ni ser mañana. Encontró el ahora y vivió por él.

A veces caés en la cuenta de que hay muchas cosas que se nos escapan de las manos,
de los ojos, de los pensamientos y de los sentimientos.
A  veces caés en la cuenta de cómo las cosas pueden ser tan diferentes.
Diferentes para vos , para mí , para todos.
Y al fin y al cabo no hay una verdad, se acabaron las certezas que sostenías ( que te sostenían)
¿Y qué habrá sido lo que en realidad fue?¿qué es lo que es?
Y para qué romperte la cabeza pensando en qué es lo que será, 
si al fin y al cabo no hay verdad.
A veces caés en la cuenta de muchas cosas, y a veces no. 
A veces porque no entendés, y otras porque no querés.
Pero vamos, caigamos en la cuenta, y contemos, contemos lo tuyo y lo mío.
Porque, a pesar de todo, con un poquito de vos, y un poquito de mí, podemos construir esto.
Y eso va a ser una verdad para nosotros. 
Construyendo verdades entre todos vamos a caer en la cuenta. 
Y cayendo en la cuenta podemos cambiar un mundo de mentiras.

No me digas qué hacer; no me digas que si ni me digas que no
No me digas que allá, no me digas que acá
No me digas ahora ni me digas mañana
No quieras entenderme ni quieras apurarme
No me digas qué hacer, porque voy a equivocarme
No intentes cuidarme tanto porque quiero aprender,
no me digas qué hacer
Dejame hacer, dejame aprender, dejame crecer,
y a ver si finalmente,
entiendo.