Bienvenidos al Tren

    

Un mundo imaginario lleno de ilusiones coloridas



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En el nombre de

las Alano y todo aquello que las haya hecho ser tan geniales.

  


y se me siguen cayendo los dientes...


sueños astronómicos
Hay sueños que no se pueden contar pero que te carcomen la cabeza desde que te despertás hasta que te volvés a dormir, y con suerte no volvés a soñar algo parecido.
la pesadilla de soñar.
Entre selvas y almohadones de plumas
Horacio Quiroga me llenaste los sueños de emoushon
la narcotraficante.
Era una foca chiquita chiquita, tan pequeña como un hamster, cabía perfectamente entre mis manos
pelo(sí, tenía pelo) marrón oscuro, ojos bien redondos y brillantes ( negros)
la cara más inocente del mundo
la meta más inesperada : comerse a un león.

estabas vos, ella no, y yo sí.
el gatito del vecino 
que se tiró desde el techo
y se murió.
Estabas en una escalera sentada, hasta tenías puesta una túnica.
Se hizo la música, que salía de esas flautas, y eran unas cuantas, tantas como personas había.
Esos, los de turbantes, te acompañaban.
Y como correspondía, llegaron las serpientes, 
¿serpientes? babosas gigantes, 
qué raro,
y te las colgaste al hombro, y seguiste nomás. Andá a saber a qué lugar te llevaban.
Hombrecito dorado: 
gracias por bajarme del balcón
Hoy quiero dormirme y soñar que salgo volando, bien bien alto, como siempre, pero sin escapar de nada horrible, sólo volar por elección, por placer, porque cuando estoy despierta no puedo, y es cuando más lo quisiera.
el hombrecito de dorado que baja a las personas de los balcones.
Me gustaría un cielo abierto, limpio, celeste y con algunas nubes y un cálido sol. Que ese mismo cielo sea de noche un sinfín de estrellas, de las más brillantes y cercanas estrellas jamás vistas. Me gustaría ese extenso espacio montañoso, con río, con caminos, con suelos limpios, llenos de naturaleza. Las casas de algunas pocas familias en ese espacio, familias llenas de cariño y que te abren con alegría las puertas de sus hogares. Me gustaría un recreo con ese paisaje único, con ese aire que no conoce la contaminación; y volver a clase, ir al aula donde las maestras más dedicadas estarían esperándome, las maestras que se comprometen día a día con la educación. Me gustaría una mesa larga, donde se servirán los desayunos, almuerzos, meriendas y cenas hechos con el amor de las cocineras, compartiendo la mesa con la celadora, todas ellas parte de esta familia única. Me gustaría esa mesa llena de chicos, los más sonrientes y cariñosos, sus ojitos brillantes llenos de sueños y deseos, sus alegres voces que quieren conocer, sus alegres voces que quieren darse a conocer, sus alegres voces que quieren alcanzar, junto con sus brazos, junto con  todo su cuerpo y su ser. Me gustaría la familia, me gustaría la emoción, me gustaría compartir, me gustaría sentir. Me gustaría Malimán.

Escuela Albergue Paso de Los Andes.